trabajo interno

TRABAJO INTERNO

 

Para explicar mi comprensión del trabajo interno parto de tres conceptos que se han convertido en el motor de mi experiencia de vida y encuadran el lugar en el que mi comprensión de la “realidad” se encuentra en el presente.

Los conceptos son:

-    La idea de infinito.

-    La idea de que todos somos uno (la unidad).

-    La idea del cambio continuo que genera la dualidad y el infinito.

Además para explicar el trabajo interno necesito dividirlo en trabajo individual, colectivo o universal.

-    ( Lo interno es infinito) Si asociamos el trabajo interno a lo desconocido e inconsciente, lo interno es infinito.

-    ( Lo externo es finito) Por otro lado si asociamos lo externo, lo conocido, al consciente, esto genera un límite finito.

La conciencia de espacio tiene límites. La conciencia de tiempo no tiene límites.

Por lo tanto la conciencia individual es limitada y solo adquiere la cualidad de infinito cuando es circular y cíclica. Sin principio, ni final. Vida y muerte son lo mismo. Una parte del círculo. Incluso se puede decir que son un punto del círculo dependiendo desde que distancia se mire. El punto que surge cuando se cruzan dos círculos.

La conciencia colectiva, como especie por ejemplo, también limitada, solo que su ciclo de expansión y compresión es mucho mayor. Su círculo es mayor que el del individuo, tanto en espacio como en tiempo. En la flor de la vida hay 19 puntos donde 12 círculos se cruzan en punto determinado.

La conciencia universal es infinita en cuanto que aunque la considerásemos una unidad, un todo, al ser nuestras individualidades parte de esa unidad, la suma de todas las partes no pueden volver a  formar esa unidad, sino otra distinta ya que la división, el movimiento, ha generado una totalidad mayor. El infinito en cuanto que se mueve ya sea expandiéndose, contrayéndose o las dos, siempre estará cambiando continuamente y nunca se puede llegar a limitarlo. Desde el momento en que existe o vivimos con una conciencia de dualidad, de distancia, de tiempo, el infinito asociado a la conciencia universal es inabarcable. Incluso el presente es infinito. La conciencia de unidad se manifiesta en contraposición de la conciencia de vacío, lo que genera siempre una dualidad y por lo tanto un movimiento y un cambio. El círculo en lugar de como un punto al expandirse se convierte en un círculo vacío, donde lo lleno y lo vacío, la expansión y la compresión forman esa dualidad imposible de abarcar por su infinitud.

Teniendo en cuenta estos conceptos el trabajo interno individual este enfocado en descubrir la naturaleza interna de cada individuo. Esa naturaleza interna tiene que ver con los potenciales ocultos de cada persona. Esos que son inconscientes. Por eso el desarrollo interno de una persona tiene que ver con lo espontáneo, con lo intuitivo, con lo creativo, con lo yin. pero esto son solo caminos y pistas que nos pueden indicar que estamos recorriendo un camino interno. Sin embargo para que el trabajo sea interno de verdad necesita explorar el camino del infinito, lo que es lo mismo que decir que no basta con un cambio espontáneo o esporádico. Tiene que ver con la transcendencia. Cuando nuestra individualidad no solo cambia de color sino que se crea una nueva singularidad nutriéndose del inconsciente infinito. Si solo hay cambio, sin transcendencia el trabajo interno del individuo se queda a mitad de camino, pasando a ser un trabajo externo. La transcendencia implica descubrir la propia naturaleza interna, la esencia propia como individuo. Es importante no confundir la naturaleza interna de uno con las habilidades de la naturaleza interna colectiva. En el trabajo interno se pueden descubrir muchas habilidades que no necesariamente son innatas del individuo.

El trabajo colectivo en cuanto a una conciencia global como especie tiene los mismos limites que la conciencia individual con el matiz de que es una fase diferente del transito por el camino de descubrir la naturaleza interna para llegar a la transcendencia. El trabajo colectivo interno te permite conocerte a ti mismo conociendo a los demás. Y se entiende que en el trabajo interno conocer a los demás no implica conocer todas las individualidades, sino la capacidad de sentir a los demás. Está capacidad de sentir a los demás es la que avala la idea de que todos somos uno. Por esta razón una de las mayores dificultades en el trabajo interno de sentir a los demás, es lograr distinguir en el sentir, lo que es tuyo o lo que es de los demás. El trabajo interno colectivo implica descubrir la naturaleza interna o esencia del colectivo. La transcendencia no depende de un solo individuo y nos sumerge en la aceptación del no sé como premisa fundamental. Este no sé, implica que la practica para que sea interna, no tenga ningún objetivo, ni expectativa que venga de la limitación de la conciencia finita tanto individual como colectiva. Practico para dejar espacio al no sé. No sé lo que hago pero lo hago con la confianza de que esa acción vacía se manifestará a través de mis acciones sin expectativas. Acciones desde un estado de conciencia ilimitado diferente al del individual.

Este no sé, nos introduce en el trabajo interno universal. Donde la atención en el infinito afuera es solo un intento de prestar atención al no ser, a todo lo que no sea conciencia. En poner la atención en la manifestación de lo no esperado, ni calculado, ni controlado, ni adquirido anteriormente. La transcendencia supondría dejar de ser individuo o parte de una realidad dual para ser quien sabe qué o  quizás para ser quien soy desde una conciencia receptiva a las posibilidades infinitas.

“El Tao que puede ser expresado con palabras no es el Tao eterno”

El trabajo interno universal se relaciona con todo pero en conceptos mentales que puedan servir como guía, para alcanzar una cierta armonía, al principio se relaciona sobre todo: con la aceptación, con la adaptación, con circular,  en todos sus sentidos: – de ciclo, de tiempo, de movimiento infinito sin principio ni final, de proporcionalidad en cuanto que todos los puntos del circulo tienen la misma importancia respecto al centro.

Y para salir del plano de las dos dimensiones del circulo y entrar en las tres dimensiones de la esfera, el trabajo interno universal se relaciona con respirar, en el sentido de ritmo, de abrirse, de creatividad, de expandir y comprimir, de espacio y tiempo y fundamentalmente de vaciarse y llenarse.

El trabajo interno universal tiene que ver con el retorno a conectarse con la naturaleza. El retorno a la naturaleza esencial del individuo, del colectivo y del universo.

 

Por supuesto todo esto es un intento de explicar lo inexplicable. En un intento de presentar pistas y caminos que nos motiven a experimentar la vida con el objetivo de cultivarla confianza en la vidaque es lo más parecido, sin ser lo mismo ni de lejos, al Tao perdido.

 

“La Virtud máxima no es virtuosa; por ello tiene Virtud.

La Virtud mínima nunca se libra a si misma de ejercitarse; por ello no tiene Virtud.

La virtud máxima no hace ostentación, ni tiene intereses personales que servir.

La compasión máxima no solo hace ostentación, pero no tiene intereses personales que servir.

La moral máxima no solo hace ostentación, sino que tiene además intereses personales que servir. 

El ritual máximo hace ostentación pero no encuentra respuesta; entonces intenta imponerse por la fuerza.

Cuando perdimos el Tao, o sea el contacto con la naturaleza,

recurrimos a la virtud, o sea a la confianza en la vida.

Cuando perdemos la virtud, recurrimos a la compasión, o sea a la empatía con el otro.

Cuando perdemos la compasión recurrimos a la ética, o sea a lo que es bueno y lo que es malo.

Cuando perdemos la ética recurrimos a la ley o al ritual.

Cuando perdemos la ley sucede el caos y la violencia.

El ritual es solo la apariencia de la fe y de la lealtad; es el principio de toda confusión y desorden.

La presciencia es solo la flor del Tao y el principio de la necedad.

Por ello, el ser realizado pone su corazón en la sustancia más que en la apariencia; en el fruto más que en la flor ”.

Versión “poética” del tao te king (1)

Cita

TAO TE KING

Capitulo A1

En la sin razón de las Eras persiguiéndose,
para encontrarse en el principio del Camino repetido,
encontré:
deslumbrantes hombres inteligentes,
prodigios tecnológicos y
actores de vidas que no recordaban ser actores.
Ni rastro de sinceridad.
Ni rastro de simplicidad.
Ni rastro de vida en los ojos vacíos.

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CAP: A2

¿Por qué habría de competir el mar
para ser el rey de las aguas?
El silencio de los ahogados
debería bastar
para comprender la mentira
de los lideres mundiales compitiendo.
El mar no mata a quien le habita y sustenta.

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CAP: A3 46

El pobre muchacho deseo la paz en el mundo.
creyó en su presidente
que también la deseaba.
Por orden y ley
todos los que no creían
posible la paz en el mundo
fueron silenciados.
“El más grave de los males, los muchos deseos”. *

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CAP: A4 30

A la deriva

Alardear es el deporte mundial.
El baremo de mi fuerza se mide con mi orgullo.
El fruto de mi triunfo
Se mide con jactancia.
El tao escora fuertemente hacia el abismo,
pero todavía no soy consciente.
“Alcanzar el fruto y no hacer alarde de fuerza.
Estos son hechos buenos y duraderos” *

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CAP: A5 15

La sabiduría

La tormenta ha enturbiado la charca.
Los posos de la apatía y mezquindad,
flotan disminuyendo la claridad.
En el fondo: sus habitantes en calma.
Con paciencia,
esperan que la corriente clara tras la tormenta,
limpie y claree el Camino.
En silencio. En reposo.
Aúnan fuerzas
para crecer poco a poco, hasta
llegar a alcanzar la humildad y
la sabiduría del mar;
la que a todos nos sirve,
no pide nada,
y de todos recibe.

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CAP: A6 64

Aferrados a la vida.
El pánico hace mella en
los seguidores de la falsa inmortalidad,
que ciegan sus ojos
a los misterios del cielo y de la tierra
con sus inexorables leyes del Yin y del Yan.
De vida y muerte.

El gobernante corrupto,
vendedor de inmortalidades imaginadas,
manipula a los adictos,
sosteniendo la zanahoria inalcanzable
para el burro que tira del carro,
esclavo de su tiranía.

Sin aferrarse,
el sabio penetra, en el misterio de los misterios,
descubriendo la naturaleza inmortal
de los infinitos seres.

La inmortalidad del no deseo.
Del no hacer.

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A7 37

El árbol erguido
muestra el Camino.
Adaptándose a montañas, valles,
ciudades y jardines.
Sin gobierno, ni señor,
contentándose, mantiene la calma
y surge espontaneo.

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A8

En el silencio,
Oigo el espacio
Saboreo el hambre
Siento tu sombra
Huelo el miedo
Veo el calor del sol
El sentido sin sentidos me acompaña.
Lo fácil se hace difícil y por eso,
no tropiezo cuando camino mi camino.

Y sin caminar lo difícil se hace fácil.

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A9

Las infinitas maravillas de la creación.
El éxtasis de la contemplación.
En ese otro mundo
donde el sabio no juzga.
Donde la inexistencia entre lo bello y lo no bello,
La inexistencia de lo bueno y lo malo
no han cruzado la frontera
a este mundo en circulación,
que pasa de lo lleno a lo vacío
en infinitos ciclos,
hasta que en el silencio
y la quietud, el ser
encuentra al sabio
que habita en él,
habitando así,
los dos mundos.

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A10

¿Quién no querría poseer el poder del Tao?
¿Conservar el Tao?
Una ilusión.
Una efímera posibilidad.
Imagino un tiempo:
“cuando entre las gentes nadie daba ordenes,
se mantenían iguales y tranquilas”.
La palabra era dada,
era cumplida,
sin jerarquías.
¿Cómo podría el Tao no estar en todo?
Cuando no conoce la palabra jerarquía.

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A11

Camino por mis huellas,
Una puerta se abre.
Un espacio infinito de verde hierba,
Que recorren el valle,
Rodeado de montañas.
Bosques en sus laderas
Observando mis pasos.
Sigo los pasos de la tierra.
La tierra sigue los pasos del cielo en el horizonte.
El cielo sigue los pasos del silencioso Tao ilimitado.
El Tao en su naturaleza vuelve a la tierra para guiar mis pasos.
La naturaleza interna de los infinitos seres que nunca había abandonado.

A11

Hay un espacio que es vacío.
Bien podría ser el espacio vacío entre el cielo y la tierra.
Hay un espacio que es conciencia.
Bien podría ser el hombre entre el cielo y la tierra.
El vacío que une la distancia
Es el tiempo en movimiento.
Cuanto más se mueve ese vacío
Que es tiempo
Que es movimiento
Que es conciencia
Más grande se hace.

El fuelle que aviva el fuego.
Su vacío inagotable.
Cuanto más se mueve, más sale de él.

El vacío que está en mí.
Silencio inagotable.
Infinita vida.

A12

Amanece.
El día sigue a la noche.
Queda la noche vacía.
¿Cómo retornara la noche?
Sombra a sombra,
Se susurran en el silencio,
una palabra muda:
“Círculo”.
Llega la gran sombra.
Queda el día vacío.
Recoge la noche el susurro.
Una vez más el vacío ha sido conservado.
“La armonía”.

 

El peregrino taoísta

Viajando por el mundo me encontré con un gran maestro que me dijo: somos lo que hacemos. Siempre en el eterno presente.

Cultivaba la tierra y se comunicaba con ella.

Más tarde me encontré otro gran maestro que me dijo: somos lo que pensamos. Siempre en el eterno presente. Cultivaba el espíritu y enseñaba a

Quién quisiera escucharle.

Seguí viajando con estos dos preceptos  y hoy es el día que ambos son válidos. Ni siquiera se contradicen.

¿Quién fue antes: el huevo o la gallina?

Sin duda somos lo que hacemos y hacemos lo que pensamos, lo que quizás nos llevaría a pensar, que primero es el pensamiento.

Sin embargo, el gran problema de la humanidad es que no tiene conciencia plena de lo que piensa y eso hace que la realidad última, sea que somos lo que hacemos.

Lo lastimero es, que lo que hacemos apenas somos nosotros, ya que el iceberg de nuestro subconsciente manipula nuestras acciones y ese subconsciente permeable al subconsciente colectivo juega con nosotros, con nuestra memoria selectiva, saturada por las infinitas ideas no desarrolladas, ni vividas hasta comprenderlas.

Cicatrices de memoria que quedan en el eterno presente de la memoria.

Solo renunciando a la memoria, a la eternidad del alma y su inmortalidad podemos soltar el ancla de nuestra mente hecha a imagen y semejanza del infinito.

Mientras tanto   el retiro  en silencio hacia la meditación y la conciencia plena, me conduce y me guía.

La energía me acompaña, me regenera a cada inspiración. Trabajo con alegría y la humildad de quién no trabaja, sino  quién vive el presente tal cual es.

La inquietud y la curiosidad de quien quiere aprender caminando, explorando y cultivando la realidad de ser y de amar. Sabiéndose inmortal buscando el coraje de morir.

El señor es mi alimento, dice la oración y el señor es infinito. Todo es posible y la prosperidad, la riqueza y la vitalidad con que vivo son una muestra de ello.

Así pues, como soy lo que hago, comparto los resultados de mi trabajo con aquellos que necesitan alimento.

Cultivo la tierra, la escucho, la siento, la inspiro y  hablo con ella. A cada día que pasa, aprendo y puedo dar un paso más hacia la sabiduría, hacia la comprensión de la naturaleza.

Y como soy lo que pienso, comparto la comprensión que me ha sido dada por el Señor que es infinito.

Cultivo la mente desde el silencio y muestro el camino a quienes quieren recorrer los infinitos pasos del cambio continuo que nos muestra  la única y verdadera realidad.

Cuerpo y mente unidos en el eterno presente, siempre.

Lo único infinito y verdadero no sujeto a interpretaciones, es el cambio continuo.

La conciencia plena de que todo es relativo, debido al cambio y al movimiento. Excepto el presente con plena conciencia.

Tu Ego es quién te ciega y tu alma es quién juega a la vida y desde la eternidad sigue experimentando dividida, consciente de su propia limitación mientras las partes de su alma no regresen al origen, para  la rendición del yo y unirse al vacío.

 

 

Autor: (El peregrino taoísta).

 

MEDITACIÓN Y VIDA COTIDIANA

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  1. MEDITACION Y VIDA COTIDIANA

Después de una clase, una alumna involucrada con la práctica de la meditación no comprendía porque insistía en separar la meditación de la vida cotidiana.

Lo cual está en el polo opuesto de lo que trato de transmitir y esto me lleva a reflexionar y escribir para encontrar claridad.

Efectivamente todos los textos y todos los maestros de meditación hablan y promueven la meditación en cada uno de nuestros actos.

Y ahí es donde yo trato de situarme: en distinguir claramente donde nos encontramos.

Según lo dicho, si consideramos la meditación como un acto de consciencia plena , de aceptación total del presente: – ¿Nuestra vida es un acto de consciencia plena, en todo momento y lugar o vivimos en un intento de meditación?.

Si nos ceñimos a la idea de que no hay nada bueno ni malo sino que todo lo que es y sucede, es lo que tiene que ser, siempre en el momento presente como única realidad infinita y verdadera. Lo que es, siempre es, en todo momento y en todo espacio y en todo lugar; lo único verdadero es el cambio continuo y no podemos elegir, entonces podemos decir que vivir es meditar.

Pero si, nos preocupa, si tendremos comida, cobijo o amor en el futuro o si deseamos cualquiera de estas, difícilmente podremos decir que nuestro vivir es meditar.

Puede que pasemos mucho tiempo conectados a la fuente, de sentirnos permeables a lo absoluto, pero el mínimo deseo, miedo o juicio nos devolverá a  la dualidad del ser humano y esa ida y venida de un estado a otro, requiere de la humildad de reconocer nuestras debilidades humanas. Una humildad que tanto en falta hecho, en todos los supuestos maestros transcendidos que llenan su mente de teorías de unidad, hablan como si realmente ellos estuvieran ahí y su modo de vida dista mucho de esa unidad.

Cuando separo la meditación de la vida cotidiana no es por que crea que son actos separados sino porque considero que realmente estamos en un constante ir y venir entre la consciencia plena y la experimentación como deseo de vida.

Nuestra alma está siempre presente, pero nuestro ego a su imagen y semejanza lucha, por estar siempre presente también.

Siempre utilizo la frase de Gandhi en la que creo y que dice:

 

“Cuida tus Pensamientos porque se volverán Palabras. Cuida tus Palabras porque se volverán Actos. Cuida tus Actos porque se harán Costumbres. Cuida tus Costumbres porque forjarán tu Carácter. Cuida tu Carácter porque formará tu Destino. Y, tu Destino será tu Vida….”

Confío en que el intento de meditación, si es constante pueda llevarnos algún día al hábito de una consciencia plena en todo  momento, lugar y espacio; es decir a la meditación y a la unidad, pero hoy por hoy considero mucho más coherente reconocer el lugar que ocupamos en una sociedad dual y humana. La conciencia es el único camino que puede llevarnos a la rendición de nuestro ego, a la aceptación de la unidad como presente, el presente como cambio continuo. El espacio como conciencia y el tiempo como  distancia.

 

 

12. ¿Puede sanar el Chi Kung?

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No es el Chi kung. Es la fe, entendida como destino.

¿Qué quiere decir esta frase?

Quiere decir que si llevas la práctica del chi kung a su máximo potencial estarás en el camino de la conciencia.

Si la práctica del chi kung te lleva más allá de los fuegos artificiales de manejar y manipular la energía sutil a tu antojo.

Si la práctica te lleva hacia el sentir la energía universal circulando por tu cuerpo, estarás aceptando la idea de algo superior a ti y esa aceptación será una muestra de que no hay nada que sanar, que no hay bueno ni malo. La enfermedad e incluso la muerte son una interpretación de tu mente y por lo tanto relativas.

Ser y solo ser es la única realidad que no se puede interpretar y no se puede elegir.

En la aceptación la sanación está asegurada.

Por otro lado si la conexión con la energía  es puntual y esporádica, estarás jugando dentro del ámbito de lo dual y ahí, dependerá de tu fe en lo que creas o te hagan creer, para que el chi kung “funcione”, sane o no.

11. ¿Qué diferencia hay entre meditación y Chi kung?

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La diferencia fundamental está en el objetivo.

En la meditación no hay objetivo. La meditación es la unidad o vacío, es el intento de crear un escenario lo más apropiado posible para un encuentro con el ser, con la energía universal, a sabiendas de que solo la rendición mediante la aceptación total, es la única posibilidad de comprender y vivir en el presente absoluto.

En el chi kung, sí hay objetivo. El chi kung es la dualidad, el cultivo de comprender el movimiento mediante la experimentación. Es movimiento que  como contrapunto nos da la conciencia del vacío.

El chi kung puede practicarse como meditación, sin embargo toda intención que no sea la pura atención lo aleja del vacío de la meditación para situarse en la frontera que une la dualidad del ser humano  con la unidad del ser.

La conciencia de lo dual se convierte en intención y la intención mueve el chi y el chi mueve el cuerpo.

El chi kung es un canal que hace de puente entre la energía universal y la energía del ser humano. La conexión entre el cielo y la tierra que dicen los taoístas.

¿Te interesa la iluminación? Para, siéntate y medita todos los días.

¿Te interesa el ser humano? Muévete en la quietud y párate en el movimiento y estarás haciendo Chi kung.

¿Te interesan los dos? Práctica los dos.

 

10. ¿En la práctica del chi kung qué es más importante: el cuerpo o la mente?

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Sin mente el cuerpo no existe y sin cuerpo la mente no se manifiesta. Tanto la mente como el cuerpo son manifestaciones del espíritu.

Desde la idea meditativa de rendición, de aceptación: cuerpo y mente desparecen para dar paso al espíritu.

Desde la idea de la acción a través de la no acción, sin expectativas, ni deseos: cuando cuerpo y mente funcionan como uno solo, sus acciones se expresan desde el espíritu. En la acción nos convertimos en canales y manifestación del espíritu.

La diferencia sería qué en la quietud nos fundimos en el espíritu (vacío) y en el movimiento nos conectamos con el espíritu (vacío) y desde ahí, conectados, realizamos cualquier acción.

En la práctica, si finalmente la idea principal es que cuerpo y mente funcionen unificados, la importancia es relativa.

La unión de cuerpo y mente hacen posible la transcendencia hacia el espíritu. La posibilidad de que realmente vivamos desde el corazón, como manifestación y expresión de nuestra verdadera esencia.

Por esto, cuando se da prioridad a la práctica corporal, llega un momento en que los límtes de la materia, como algo finito, algo que acaba muriendo, hace qué para la transcendencia, la unión con la mente sea imprescindible.

Cuando se da prioridad a la mente, llega un momento en que para distinguir entre lo imaginado y lo que está sucediendo en este cuerpo mente en el que habitamos, se hace imprescindible testar mediante algo tangible, algo que suceda en el cuerpo.

 

9. ¿Hace falta un maestro?

carbonero en mano

Así como la práctica constante individual y grupal son indispensables, la figura del maestro dependerá de las aspiraciones y orientación que el alumno quiera dar a su práctica.

Habiendo maestros en el arte de la energía puede parecer absurdo no aprovechar ese recorrido y aprender de aquellos que ya han recorrido ese camino antes.

Si entendemos el chi kung como un arte y aspiramos a ser artistas, será mucho más interesante seguir las directrices de un maestro que nos facilite el camino, a que vayamos dando palos de ciego.

Sin embargo desde la perspectiva de que no hay búsqueda sino encuentros y de que en cada uno de nosotros están todas las respuestas, la pegunta que surge es: ¿Quién es el maestro?

Si en nuestra práctica no hay aspiraciones hacia una maestría ortodoxa sobre lo que se entiende dentro del Chi kung como energía, bien podemos utilizar el Chi kung como complemento de otras muchas prácticas a las que podamos adaptarnos en relación a nuestras necesidades o facultades.

Quizás nuestra naturaleza no nos permita desarrollar habilidades y facultades que se atribuyen a maestros del chi kung desde sistemas de aprendizaje ortodoxos, pero en su aspecto más profundo el chi kung es sinónimo de conciencia y los caminos hacia la conciencia son infinitos y como dicen los maestros universales, la conciencia no se busca; llega. Abrirse a la experiencia no precisa de un maestro que nos obstaculice indicándonos su camino, ya qué, solo uno mismo puede ser conciente de si mismo en su totalidad para darse cuenta de que todos somos uno.

 

 

8. ¿Se práctica solo o en grupo?

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Practicar solo es muy importante para desarrollar una percepción desde la propia experiencia, pero tiene un alto riesgo de que el trabajo no vaya más allá de la imaginación.  Cuando se esta en la primera fase de acumular y percibir la energía, la imaginación es importante pero cuando se pasa a la fase de mover y proyectar energía es igual de importante confirmar mediante los compañeros de práctica la operatividad y efectos de la energía moviéndose.

También se podría testar el movimiento energético solo con otra persona pero cuando comprobamos que pasar la energía de una persona a otra es posible, la idea de practicar en grupo para fortalecernos mutuamente llega por su propio peso.

Por ello, tanto el trabajo individual como el grupal,  son indispensables.

 

 

7. ¿Cómo puedo integrar el chi kung en mi vida diaria?

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Puedes teorizar, puedes leer, puedes comprender teóricamente pero sólo puede formar parte de ti, mediante la práctica constante. Abriéndote a la experiencia y materializándola en objetivos concretos.

En lugar de buscar resultados, se trata de encontrar los resultados que con la práctica constante van manifestándose.

Una vez establecida la dirección con la práctica constante, encontramos la claridad que nos permite descubrir los resultados necesarios para vivir con equilibrio y armonía.