trabajo interno

TRABAJO INTERNO

 

Para explicar mi comprensión del trabajo interno parto de tres conceptos que se han convertido en el motor de mi experiencia de vida y encuadran el lugar en el que mi comprensión de la “realidad” se encuentra en el presente.

Los conceptos son:

-    La idea de infinito.

-    La idea de que todos somos uno (la unidad).

-    La idea del cambio continuo que genera la dualidad y el infinito.

Además para explicar el trabajo interno necesito dividirlo en trabajo individual, colectivo o universal.

-    ( Lo interno es infinito) Si asociamos el trabajo interno a lo desconocido e inconsciente, lo interno es infinito.

-    ( Lo externo es finito) Por otro lado si asociamos lo externo, lo conocido, al consciente, esto genera un límite finito.

La conciencia de espacio tiene límites. La conciencia de tiempo no tiene límites.

Por lo tanto la conciencia individual es limitada y solo adquiere la cualidad de infinito cuando es circular y cíclica. Sin principio, ni final. Vida y muerte son lo mismo. Una parte del círculo. Incluso se puede decir que son un punto del círculo dependiendo desde que distancia se mire. El punto que surge cuando se cruzan dos círculos.

La conciencia colectiva, como especie por ejemplo, también limitada, solo que su ciclo de expansión y compresión es mucho mayor. Su círculo es mayor que el del individuo, tanto en espacio como en tiempo. En la flor de la vida hay 19 puntos donde 12 círculos se cruzan en punto determinado.

La conciencia universal es infinita en cuanto que aunque la considerásemos una unidad, un todo, al ser nuestras individualidades parte de esa unidad, la suma de todas las partes no pueden volver a  formar esa unidad, sino otra distinta ya que la división, el movimiento, ha generado una totalidad mayor. El infinito en cuanto que se mueve ya sea expandiéndose, contrayéndose o las dos, siempre estará cambiando continuamente y nunca se puede llegar a limitarlo. Desde el momento en que existe o vivimos con una conciencia de dualidad, de distancia, de tiempo, el infinito asociado a la conciencia universal es inabarcable. Incluso el presente es infinito. La conciencia de unidad se manifiesta en contraposición de la conciencia de vacío, lo que genera siempre una dualidad y por lo tanto un movimiento y un cambio. El círculo en lugar de como un punto al expandirse se convierte en un círculo vacío, donde lo lleno y lo vacío, la expansión y la compresión forman esa dualidad imposible de abarcar por su infinitud.

Teniendo en cuenta estos conceptos el trabajo interno individual este enfocado en descubrir la naturaleza interna de cada individuo. Esa naturaleza interna tiene que ver con los potenciales ocultos de cada persona. Esos que son inconscientes. Por eso el desarrollo interno de una persona tiene que ver con lo espontáneo, con lo intuitivo, con lo creativo, con lo yin. pero esto son solo caminos y pistas que nos pueden indicar que estamos recorriendo un camino interno. Sin embargo para que el trabajo sea interno de verdad necesita explorar el camino del infinito, lo que es lo mismo que decir que no basta con un cambio espontáneo o esporádico. Tiene que ver con la transcendencia. Cuando nuestra individualidad no solo cambia de color sino que se crea una nueva singularidad nutriéndose del inconsciente infinito. Si solo hay cambio, sin transcendencia el trabajo interno del individuo se queda a mitad de camino, pasando a ser un trabajo externo. La transcendencia implica descubrir la propia naturaleza interna, la esencia propia como individuo. Es importante no confundir la naturaleza interna de uno con las habilidades de la naturaleza interna colectiva. En el trabajo interno se pueden descubrir muchas habilidades que no necesariamente son innatas del individuo.

El trabajo colectivo en cuanto a una conciencia global como especie tiene los mismos limites que la conciencia individual con el matiz de que es una fase diferente del transito por el camino de descubrir la naturaleza interna para llegar a la transcendencia. El trabajo colectivo interno te permite conocerte a ti mismo conociendo a los demás. Y se entiende que en el trabajo interno conocer a los demás no implica conocer todas las individualidades, sino la capacidad de sentir a los demás. Está capacidad de sentir a los demás es la que avala la idea de que todos somos uno. Por esta razón una de las mayores dificultades en el trabajo interno de sentir a los demás, es lograr distinguir en el sentir, lo que es tuyo o lo que es de los demás. El trabajo interno colectivo implica descubrir la naturaleza interna o esencia del colectivo. La transcendencia no depende de un solo individuo y nos sumerge en la aceptación del no sé como premisa fundamental. Este no sé, implica que la practica para que sea interna, no tenga ningún objetivo, ni expectativa que venga de la limitación de la conciencia finita tanto individual como colectiva. Practico para dejar espacio al no sé. No sé lo que hago pero lo hago con la confianza de que esa acción vacía se manifestará a través de mis acciones sin expectativas. Acciones desde un estado de conciencia ilimitado diferente al del individual.

Este no sé, nos introduce en el trabajo interno universal. Donde la atención en el infinito afuera es solo un intento de prestar atención al no ser, a todo lo que no sea conciencia. En poner la atención en la manifestación de lo no esperado, ni calculado, ni controlado, ni adquirido anteriormente. La transcendencia supondría dejar de ser individuo o parte de una realidad dual para ser quien sabe qué o  quizás para ser quien soy desde una conciencia receptiva a las posibilidades infinitas.

“El Tao que puede ser expresado con palabras no es el Tao eterno”

El trabajo interno universal se relaciona con todo pero en conceptos mentales que puedan servir como guía, para alcanzar una cierta armonía, al principio se relaciona sobre todo: con la aceptación, con la adaptación, con circular,  en todos sus sentidos: – de ciclo, de tiempo, de movimiento infinito sin principio ni final, de proporcionalidad en cuanto que todos los puntos del circulo tienen la misma importancia respecto al centro.

Y para salir del plano de las dos dimensiones del circulo y entrar en las tres dimensiones de la esfera, el trabajo interno universal se relaciona con respirar, en el sentido de ritmo, de abrirse, de creatividad, de expandir y comprimir, de espacio y tiempo y fundamentalmente de vaciarse y llenarse.

El trabajo interno universal tiene que ver con el retorno a conectarse con la naturaleza. El retorno a la naturaleza esencial del individuo, del colectivo y del universo.

 

Por supuesto todo esto es un intento de explicar lo inexplicable. En un intento de presentar pistas y caminos que nos motiven a experimentar la vida con el objetivo de cultivarla confianza en la vidaque es lo más parecido, sin ser lo mismo ni de lejos, al Tao perdido.

 

“La Virtud máxima no es virtuosa; por ello tiene Virtud.

La Virtud mínima nunca se libra a si misma de ejercitarse; por ello no tiene Virtud.

La virtud máxima no hace ostentación, ni tiene intereses personales que servir.

La compasión máxima no solo hace ostentación, pero no tiene intereses personales que servir.

La moral máxima no solo hace ostentación, sino que tiene además intereses personales que servir. 

El ritual máximo hace ostentación pero no encuentra respuesta; entonces intenta imponerse por la fuerza.

Cuando perdimos el Tao, o sea el contacto con la naturaleza,

recurrimos a la virtud, o sea a la confianza en la vida.

Cuando perdemos la virtud, recurrimos a la compasión, o sea a la empatía con el otro.

Cuando perdemos la compasión recurrimos a la ética, o sea a lo que es bueno y lo que es malo.

Cuando perdemos la ética recurrimos a la ley o al ritual.

Cuando perdemos la ley sucede el caos y la violencia.

El ritual es solo la apariencia de la fe y de la lealtad; es el principio de toda confusión y desorden.

La presciencia es solo la flor del Tao y el principio de la necedad.

Por ello, el ser realizado pone su corazón en la sustancia más que en la apariencia; en el fruto más que en la flor ”.

INERCIA

30127004_2026078250799185_6156423306088554181_nEsta semana he tenido dos discusiones. Una sobre lenguaje inclusivo y la otra sobre la esencia que tiene cada persona desde el punto de vista de la medicina china. En ninguna de las dos he conseguido explicar que para mi, no es cuestión de tener razón, sino de ser conscientes hacia donde nos lleva la inercia que estamos creando.

Cuando uno defiende su creencia como la verdad, como ALGO QUE HAY QUE HACER, (TENGO QUE, DEBO HACER…) la inercia que se crea es inamovible.

Y esto me lleva a explicar la atención que hay que poner en la práctica sobre cual es el motor que mueve nuestra práctica.

El motor es la diferencia entre hacer la práctica con fuerza de voluntad o con perseverancia. La diferencia entre: entrar a la práctica con curiosidad y con actitud de investigación o con expectativas, deseos y objetivos concretos.

La diferencia entre sugerir o imponer puede llevar a los mismos resultados a corto plazo, pero a largo plazo el desgaste será mayor y más rápido cuando se utiliza la fuerza en lugar de la inercia (la adaptación).

El ciclo de un logro que se va adquiriendo suavemente y poco a poco hasta que se integra en nuestra vida, siempre será más largo que el que se adquiere con fuerza y rapidez, porque en el mundo de la dualidad, de lo individual y lo colectivo como si fueran dos cosas diferentes, las resistencias nunca desaparecen del todo y la fuerza de voluntad desgasta más que la perseverancia, con lo cual en el momento en que flaquee mi fuerza de voluntad, las resistencias van a surgir igual de rápido que al imponerlas.

Todo esto, claro está, si es que partimos de la  creencia que todo es cíclico y que la armonía es un círculo donde todos los puntos del círculo tienen la misma importancia.

Para el movimiento hace falta un punto fijo sobre el que establecer el movimiento, por lo tanto considerando cada un círculo como un punto comprimido, lo que más nos interesa en la práctica es la expansión que sería lo mismo que relajar. Cuando a una esponja dejas de apretarla se expande. Así mismo nuestro cuerpo y nuestra mente.

No creo que para la humanidad sea posible vivir sin ningún tipo de creencia. Lo mismo que tampoco creo posible,  vivir con una sola creencia. Es la biodiversidad la consecuencia de la expansión y la que asegura la supervivencia como genero.

De ahí la importancia del trabajo colectivo y el esfuerzo o empatía por tratar de comprender que lo individual no puede existir sin lo colectivo.

Aunque es perfectamente posible vivir sin ningún tipo de creencia, las plantas lo hacen (creo), desde la sinceridad con uno mismo podemos crear un punto de partida para iniciar la investigación sobre los demás y nuestro vínculo con ellos.

La sinceridad de reconocer el lugar en el que en este momento estamos  y abrirnos a sentir el afuera, sintiendo como estamos en nuestro interior respecto al afuera.

Clases online

Debido a la imposibilidad  de hacer ejercicios por parejas en este formato online, las clases que propone la escuela de la Unión Completa no son de Tai chi, sino de Chi Kung en su mayor proporción, pero vista la necesidad de la gente que ha visto reducida su movilidad, también hay una parte más física de trabajar tendones, articulaciones y ejercicios para movilizar la sangre y demás líquidos del cuerpo. En general se conoce el principio: “donde pongo la intención, va la energía”, sin embargo movilizar la energía sutil no significa que se movilice la sangre por ello la propuesta se enfoca  trabajar un equilibrio entre lo sutil y en cierta manera más Ying y lo más evidente, físico y Yang.

HORARIOS

Lunes y miércoles de 19:30 a 21:00

Jueves de 10:00 a 11:30

Tarifas: Una clase a la semana 35€ al mes

dos clases a la semana 45€ al mes

Las clases se retransmiten vía zoom y en caso de querer participar hay que facilitar el número de teléfono para agregarlo al grupo de wasap donde 10 minutos antes de cada sesión copiamos las claves de acceso a la clase.

Versión “poética” del tao te king (1)

Cita

TAO TE KING

Capitulo A1

En la sin razón de las Eras persiguiéndose,
para encontrarse en el principio del Camino repetido,
encontré:
deslumbrantes hombres inteligentes,
prodigios tecnológicos y
actores de vidas que no recordaban ser actores.
Ni rastro de sinceridad.
Ni rastro de simplicidad.
Ni rastro de vida en los ojos vacíos.

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CAP: A2

¿Por qué habría de competir el mar
para ser el rey de las aguas?
El silencio de los ahogados
debería bastar
para comprender la mentira
de los lideres mundiales compitiendo.
El mar no mata a quien le habita y sustenta.

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CAP: A3 46

El pobre muchacho deseo la paz en el mundo.
creyó en su presidente
que también la deseaba.
Por orden y ley
todos los que no creían
posible la paz en el mundo
fueron silenciados.
“El más grave de los males, los muchos deseos”. *

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CAP: A4 30

A la deriva

Alardear es el deporte mundial.
El baremo de mi fuerza se mide con mi orgullo.
El fruto de mi triunfo
Se mide con jactancia.
El tao escora fuertemente hacia el abismo,
pero todavía no soy consciente.
“Alcanzar el fruto y no hacer alarde de fuerza.
Estos son hechos buenos y duraderos” *

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CAP: A5 15

La sabiduría

La tormenta ha enturbiado la charca.
Los posos de la apatía y mezquindad,
flotan disminuyendo la claridad.
En el fondo: sus habitantes en calma.
Con paciencia,
esperan que la corriente clara tras la tormenta,
limpie y claree el Camino.
En silencio. En reposo.
Aúnan fuerzas
para crecer poco a poco, hasta
llegar a alcanzar la humildad y
la sabiduría del mar;
la que a todos nos sirve,
no pide nada,
y de todos recibe.

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CAP: A6 64

Aferrados a la vida.
El pánico hace mella en
los seguidores de la falsa inmortalidad,
que ciegan sus ojos
a los misterios del cielo y de la tierra
con sus inexorables leyes del Yin y del Yan.
De vida y muerte.

El gobernante corrupto,
vendedor de inmortalidades imaginadas,
manipula a los adictos,
sosteniendo la zanahoria inalcanzable
para el burro que tira del carro,
esclavo de su tiranía.

Sin aferrarse,
el sabio penetra, en el misterio de los misterios,
descubriendo la naturaleza inmortal
de los infinitos seres.

La inmortalidad del no deseo.
Del no hacer.

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A7 37

El árbol erguido
muestra el Camino.
Adaptándose a montañas, valles,
ciudades y jardines.
Sin gobierno, ni señor,
contentándose, mantiene la calma
y surge espontaneo.

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A8

En el silencio,
Oigo el espacio
Saboreo el hambre
Siento tu sombra
Huelo el miedo
Veo el calor del sol
El sentido sin sentidos me acompaña.
Lo fácil se hace difícil y por eso,
no tropiezo cuando camino mi camino.

Y sin caminar lo difícil se hace fácil.

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A9

Las infinitas maravillas de la creación.
El éxtasis de la contemplación.
En ese otro mundo
donde el sabio no juzga.
Donde la inexistencia entre lo bello y lo no bello,
La inexistencia de lo bueno y lo malo
no han cruzado la frontera
a este mundo en circulación,
que pasa de lo lleno a lo vacío
en infinitos ciclos,
hasta que en el silencio
y la quietud, el ser
encuentra al sabio
que habita en él,
habitando así,
los dos mundos.

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A10

¿Quién no querría poseer el poder del Tao?
¿Conservar el Tao?
Una ilusión.
Una efímera posibilidad.
Imagino un tiempo:
“cuando entre las gentes nadie daba ordenes,
se mantenían iguales y tranquilas”.
La palabra era dada,
era cumplida,
sin jerarquías.
¿Cómo podría el Tao no estar en todo?
Cuando no conoce la palabra jerarquía.

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A11

Camino por mis huellas,
Una puerta se abre.
Un espacio infinito de verde hierba,
Que recorren el valle,
Rodeado de montañas.
Bosques en sus laderas
Observando mis pasos.
Sigo los pasos de la tierra.
La tierra sigue los pasos del cielo en el horizonte.
El cielo sigue los pasos del silencioso Tao ilimitado.
El Tao en su naturaleza vuelve a la tierra para guiar mis pasos.
La naturaleza interna de los infinitos seres que nunca había abandonado.

A11

Hay un espacio que es vacío.
Bien podría ser el espacio vacío entre el cielo y la tierra.
Hay un espacio que es conciencia.
Bien podría ser el hombre entre el cielo y la tierra.
El vacío que une la distancia
Es el tiempo en movimiento.
Cuanto más se mueve ese vacío
Que es tiempo
Que es movimiento
Que es conciencia
Más grande se hace.

El fuelle que aviva el fuego.
Su vacío inagotable.
Cuanto más se mueve, más sale de él.

El vacío que está en mí.
Silencio inagotable.
Infinita vida.

A12

Amanece.
El día sigue a la noche.
Queda la noche vacía.
¿Cómo retornara la noche?
Sombra a sombra,
Se susurran en el silencio,
una palabra muda:
“Círculo”.
Llega la gran sombra.
Queda el día vacío.
Recoge la noche el susurro.
Una vez más el vacío ha sido conservado.
“La armonía”.

 

Endoneramiento

Endoneramiento. Cuando escuche esta palabra por primera vez, mi cerebro hizo un pequeño cortocircuito.

Caminaba yo por las calles de Bangkok, cuando vi a una mujer transportando un haz de leña que me pareció demasiado grande para una mujer. Cuando me ofrecí a ayudarla me di cuenta de lo arraigado de mi educación machista, por su sonrisa condescendiente, pero el verdadero cortocircuito fue cuando me dijo.: – Tranquilo, si de verdad quieres ayudar al orfanato te lo agradezco. Los niños ya están en camino y te dirán lo que puedes hacer. Yo seguiré con mi endoneramiento.

Mi cara era un poema y ante mi desconcierto ella me explicó:

esta mañana he sentido que debía endonerarme porque después de la terrible noticia de guerra eminente  necesitaba recuperar la esperanza en la humanidad. Conozco a la directora de este orfanato desde hace muchos años y su gran cualidad es conseguir la colaboración y dirigir el esfuerzo común para conseguir resultados.

Colaborando aquí siento que recupero el poder de hacer algo, aunque poco, algo puedo hacer.

  • ¡Ah! Ya. necesitabas empoderarte querías decir.
  • No exactamente. Al principio yo también decía empoderarme. En el sentido de: “yo puedo” pero la palabra “poder”, después de siglos de uso como acicate y motivación de lo masculino, expresión de lo jerarquizado,ha adquirido otra simbología.  Ahora, empoderarse  tiene la connotación de adquirir poder sobre el otro y sin embargo endonerarse sigue la linea de comprensión del camino chamánico. Los chamanes en su evolución primero descubren sus miedos. El conseguirlo les aporta una visión clara y mucho más abierta y grande que la que tiene la gente común. Esa claridad se convierte en un poder ya que ven lo que otros no ven. Sin embargo, si siguen en el camino del chamán llega un momento en que se dan cuenta que también van a morir y al morir ese poder acabara, por lo que eso les permite comprender que ese poder no es suyo, es algo que han recibido y por ello lo entienden como un don. Un don que deben compartir.
  • Dudo que mi don sirva de algo para el orfanato. Soy corredor de bolsa.
  • No has entendido. Endonerarse implica hacer las cosas no solo para aumentar tu poder sino el de los demás también. Cuando trabajas por un objetivo común lo que es bueno para los demás es bueno para ti también. Solo tienes que ir a ver a la directora y preguntarle en que puedes ayudar y si te ves capaz de hacerlo te estarás endonerando, y tranquilo si no hay nada de lo que te sientas capaz de hacer siempre puedes venir a ayudarme a apilar leña.
  • Cada persona tiene muchos dones que puede compartir. Todo depende de la actitud y disposición de cada persona, del momento y la situación que se este viviendo.  Yo soy periodista, con el don de escribir, pero hoy por la mañana al levantarme, ese don era insuficiente. Mi animo estaba por los suelos, pero cuando vengo al orfanato y ayudo en lo que sea necesario, ese día me endonero y puedo hacer frente a los obstáculos que una y otra vez esta sociedad consumista, jerarquizada y patriarcal me pone. Veo a los niños endonerarse y recobro la esperanza.
  • Como verás. Aquí en el orfanato, tratamos de educar en la colaboración y el respeto. No buscamos el poder, sino la igualdad  y para recordádnoslo cada día, no decimos empoderarse. Decimos ENDONERARSE.

 

La memoria

IMG_3664La memoria.

La tan recurrida memoria.

Recuerdos del pasado.

Tantos horrores justificados por la memoria.

Un lastre que soltamos por fortuna,

justo con el último suspiro.

 

Volvemos a nacer sin memoria.

Una bendición que nos permite

seguir adelante.

Una maldición que nos enreda

en un bucle sin fin.

 

Recuperamos parte de la memoria,

como un deseo inalcanzable

del olvido de la memoria.

 

Con el deseo inconsciente

de alcanzar el olvido de la memoria,

abandonamos fugazmente dicha memoria,

en la medida insuficiente

de una vida solitaria.

 

Todas las memorias.

Todas la vidas.

Acumulando olvidos de la memoria.

Cuantas son suficientes,

es el gran misterio

para alcanzar el Gran Presente.

 

El retorno a la memoria,

una caída al olvido.

Renacimiento al presente.

Un regalo

por el olvido de la memoria.

 

Camino hacia el Gran Presente.

 

Renacido

Un ovillo de lana negro escuchó un susurro en el aire que parecía una caricia. Asomó la punta más superficial para afinar el oído. Se alzó todo lo que pudo y justo entonces el peso de la vida lo tumbó y todo volvió a ser negro y recogido en un ovillo.

Volvió a asomarse. Esta vez con un poco de cautela, dejando que el viento peinara su gracioso flequillo.

entonces un pájaro lo atrapó y quiso llevárselo volando. Fue un instante, un vuelo hacía el cielo, hasta que el ovillo se trabó y el peso de la vida hizo que el pájaro lo soltara.

El ovillo, ya no era solo un ovillo. (El aventurero flequillo en el…) El recorrido de su viaje se movía por el suelo, de un lado a otro, hasta que notaba el tirón de su aterrado núcleo ovilloso sin destrabalazar apegado a su forma y lugar.

Por suerte, pasó por allí la madre vida y tanto le gustó aquel cabo escurridizo, ondulante y  pidiendo libertad, que se puso a tejer y y tejer. Hermanó y entremezcló a otros ovillos y cuando el ovillo negro recorrió como un río, todo lo largo de su vida, pensó que había llegado su final. Ya no reconocía su forma de ser, su ovillo.

El dolor comenzó ha hacerle sentirse culpable, por haber asomado su flequillo, hasta que la madre vida se puso frente al espejo y vio como el ovillo que ya no era ovillo, había renacido.

…………………………………………………………….

Sentado bajo el viejo roble de la colina he pasado la noche conversando con él. Calentando mi cuerpo con el calor acumulado en sus raíces durante el día y que durante la noche ascienden hacia el basto cielo. Hemos hablado de la oscuridad y de la luz. Ha pasado ya la noche y siento la tibieza de los primeros rayos de luz.

Incontables días has vivido viejo roble tras incontables noches. Incontables primaveras has vivido también tras los duros inviernos de hielo, viento y penumbra.

¿Como se vive una vida de oscuridad y de luz y se llega a tu edad? le he preguntado.

Si he vivido una vida larga es porque cada día he renacido con el sol. Cada primavera he renacido con la estación. Porque para un roble no existe el pasado que es una carga, no existe el futuro que es un misterio. Por eso, cada primavera renazco, cada día renazco, cada respiración renazco.

Cada momento es un regalo de la vida y por eso los grandes sabios le llamaron presente.

…………………………………………………………

 

En el silencio, adormecida y acunada por el mecer de un mar que me cobija, escucho, al viento de mi respiración, expandir mis pulmones. Expandir mi vientre. Expandir mi piel como un globo que quiere salir a la superficie desde el oscuro abismo hacia la luz del sol.

La dulce caricia de los primeros rayos en el horizonte calientan mi recién renacido cuerpo pez que comienza a caminar hacia la orilla volviendo a renacer en un cuerpo caminado.

He subido a la montaña y extiendo mis brazos como alas de pájaro en mi renacido cuerpo danzado que desafía a la gravedad, con la levedad de mis pasos, saltos y ondulantes manifestaciones de la vida que muere y renace con cada inspiración y exhalación.

Patriarcado

 

PATRIARCADO

Hubo un tiempo habitado por mujeres árbol, que hacían posible la vida  en el planeta tierra, donde guiaban y cuidaban a todos sus seres. Sus copas formaban una cubierta vegetal capaz de nutrirse de la energía y la fuerza  del sol a través de sus cabellos como hojas al viento.

IMG_3574Eran capaces de transformar el aire y hacerlo respirable para los demás seres que cohabitaban el planeta. Capaces de atraer la lluvia y recogerla para crear un lecho húmedo y fértil de tierra, donde poder dar a luz a todos los seres. Un lecho de tierra, donde plantar sus raíces y desde donde comunicarse con el resto de las plantas, mediante sus redes subterráneas de hongos y líquenes. Un universo subterráneo de vidas futuras posibles.

Como árboles y como mujeres, sus frutos eran abundantes, a la vez que su frondosidad. Sus retoños, las hijas árbol, nacían año tras año gracias al fértil suelo creado, y cobijadas bajo sus ramas, a salvo de los letales rayos  que surgían de la tierra en busca de su reflejo en el cielo.

Este carácter maternal de cuidar a todos los seres y de aceptar a todos los espíritus, incluido al del rayo, tenía el otro lado de la cara de la moneda. En la vida de las mujeres árbol, hasta que una madre árbol no moría,  ninguna de sus hijas a su sombra, alcanzaba la madurez para ser fértil y convertirse en mujer árbol adulta, dadora y cuidadora de vida. Podían pasar cientos de años o incluso algunos pocos miles, antes de que una madre árbol dejará paso a una hija árbol. Tal fue así, que algunas de las continuas descendientes que nacían, crecían y morían sin llegar a desarrollarse plenamente, perdieron la capacidad de dar a luz y se convirtieron en los primeros hijos árboles.

Con el tiempo, los hijos árboles que no poseían este carácter innato de las mujeres e hijas árbol, de darse a los demás, de dar a luz; no comprendían que sus madres los protegieran mientras crecían: del sol abrasador en verano y de los vientos gélidos en invierno, para luego dejarles morir sin llegar a la plenitud. El sol era la vida y los hijos árboles que no entendían la sombra protectora de sus madres, crecieron con ahínco para sobrevivir y algo más. Presintiendo primero y sintiendo después el poder que les daba la luz del sol cuanto más se acercaban a él y cuanto más lo recibían, crecieron hasta más allá de las copas de las mujeres árbol. Les hicieron sombra y así comenzaron, las primeras muertes de las mujeres árbol, causadas por sus hijos árboles al principio, aquellos que fueron hombres árbol después. Los hombres árbol buscaban la luz y creían en su propio derecho a vivir en plenitud, igual que las mujeres árbol. No entendían del sacrificio por el bien hacia los demás, a costa del provecho de uno mismo. No entendían la armonía del bien hacia uno mismo siempre y cuando fuera también provechoso para los demás.

Se extendieron tanto y fueron tantos sus ignorantes crímenes, que apunto estuvo de extinguirse la mujer árbol.

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Con el tiempo, los primeros hijos árboles que luego fueron los primeros hombres árbol, se convirtieron en abuelos árboles, que comenzaron a morir sin la capacidad de crear descendientes, y las tierras antes fértiles, comenzaron a ser desiertos.  En esos desiertos duros y crueles nacieron los primeros hombres sin la protección y la memoria de las mujeres árbol. Hombres que a falta de los abundantes frutos del bosque, para sobrevivir aprendieron a luchar, a cazar y a matar, a otros seres primero. Con el hábito de la fuerza ya en sus vidas, comenzó la lucha entre ellos, pues solo poseían la memoria de los ignorantes y codiciosos primeros hombres árbol que establecieron la ley del más fuerte, sin comprender la futilidad y decadencia de su uso.

Perdidas las raíces de la memoria echaron a andar por el mundo, dejando un rastro de esclavitud y sometimiento de los más débiles, buscando el paraíso perdido, que según las memorias parciales y desvirtuadas que poseían, las mujeres árbol habían negado a los hombres. Unas memorias que las acusaban además, de mantener egoístamente el conocimiento  de crear, para ellas solas y con ello, el acceso al paraíso. En un tiempo, hasta llegaron a considerar a las mujeres como brujas demoniacas, poseedoras de un poder antiguo para someter a los hombres y sus descendientes.

 

Alejados de estos desiertos y de estos hombres, los pocos hombres árbol que habiéndose convertido en abuelos árbol mantuvieron contacto con las casi extinguidas mujer árbol, antes de quedarse solos y aislados, pudieron acceder a la memoria de las abuelas árbol y reaccionar a tiempo para darse cuenta, que solo mediante la unión de mujeres y hombres árbol podrían sobrevivir, compartiendo el espacio y retornando a la humildad del servicio a todos los seres del planeta. Recordaron su capacidad de crear, al compartir la luz recibida del sol, una capacidad compartida con las mujeres árbol y  sin la cual, las mujeres árbol no podrían dar a luz. En estos exiguos paraísos, de fructíferos y fértiles bosques,  nacieron los primeros hombres y mujeres de largos cabellos y pies descalzos, con la percepción y la capacidad de acceder a la memoria de las abuelas árbol.

Basaandere y Basajaun se llamaron los primeros y habitaron y defendieron los bosques durante miles de años, pero la ferocidad de  aquellos primeros hombres de los desiertos, llegó al fin a todos los rincones del planeta, destruyendo a la naturaleza y sometiendo al bosque.

 

Ya solo queda la leyenda que habla de un tocón tan antiguo, que aunque  por fuera parece una roca, por dentro está conectado a las redes subterráneas de hongos y raíces. Y dicen, que guarda la memoria de las mujeres árbol. La memoria de cuando las mujeres árbol eran mujeres y hombres en un solo árbol  y cuando ellos los árboles, eran ante todo madres árbol, padres árbol, hijas árbol. Un cuerpo, una mente y un espíritu indisolubles y unidos.

Dicen que aunque nadie conoce su paradero, el tocón está escondido en el monte perdido de Ararat.

Esperando.

 

ATHENEAS

athenea

 

extracto de la carta de una amiga taoísta:

 

Ainara, es una mujer como no he visto nunca. He leído y escuchado sobre mujeres valientes, decididas y maravillosas y aunque no las he conocido personalmente creo que Ainara es diferente.

No es grande, mas bien pequeña, no se la ve con mucha fuerza pues siempre es suave y no se come a las personas, blandiendo una inteligencia feroz, ni delegando en otros la violencia que somete. De hecho, ni siquiera es muy culta, en el sentido de leída e instruida, como quien lo sabe todo.

Un día me dijo: -Para mí, consumir cultura es lo mismo que consumir cualquier cosa y consumir me roba tiempo para vivir.

Ainara no trabaja o al menos eso es lo que ella afirma. Esto me desconcierta porque yo siempre la veo atareada. Cuando no está haciendo pan, está cocinando o escribiendo un cuento que luego quema para sus niños del orfanato. Su trabajo oficial es de directora en un orfanato de niños emigrantes y de acogida.

Ella,  siempre está en movimiento. Solo a veces, la veo parada cuando sale al patio y se queda absorta mirando las plantas o al cielo o a la gente. en realidad creo que su sabiduría le llega de tan observadora que es. Cuando te mira, siempre parece que sonríe y a su vez,  a falta de expresión precisa, esas cosquillas que te hace en el corazón, es como si te obligaran a contarle todo. Ella sigue sonriendo y escuchando y al rato, sin mostrar juicio alguno, se despide.

Yo no sé si a las demás personas les pasará lo mismo, pero yo creo que esa suavidad la hace más fuerte que a las heroínas, Atheneas, de estos tiempos.

En su trabajo la violencia llega un día tras otro. nadie está contento.

Hay madres que abandonan a sus hijos porque no pueden más y se odian y odian a sus parejas, e incluso algunas, a los hijos que abandonan solo por haber nacido.

Hay padres que reclaman a sus hijos que antes habían abandonado , como si fueran posesiones que pueden utilizar  a su antojo y los odian porque no son lo que ellos quisieran que fueran.

Hay hijos que odian a sus padres por abandonarlos, por no estar. Odian al mundo, a falta de un dios a quien odiar por haber nacido en sus condiciones y circunstancias.

Todo este odio hace que Ainara no tenga una vida cómoda y fácil y sin embargo, para ella, tan inculta, tan pequeña, tan simple, tan silenciosa, todo le parece sencillo.

-¿Qué haces cuando te golpean, con los puños, con sus ideas, con su odio? le pregunté un día.

-¡Ummmm! – Es sencillo – me respondió:

A veces, me aparto y lo dejo pasar hasta que se disuelve. Otras veces, cuando el odio es demasiado grande y solo consigo apartarme lo justo para que no me mate, lo agarró y lo agrando para que parezca que ya me ha matado y ya no queda ningún lugar, ninguna persona que odiar.

Cuando el odio se toma un respiro porque no tiene delante a quien odiar y comienza a bajar, sonrío con mayor suavidad, con mayor dulzura y me dispongo a escuchar.

En otras ocasiones, no hago nada, porque al igual que con la muerte, nada se puede hacer en ese tiempo y en ese espacio.

La mayoría de las veces, cuando el odio afloja, ya solo queda bailar la vida y así puedo saborear el tiempo de hacer el pan, de escribir, de cocinar y limpiar mi espacio y mi tiempo.

 

Ainara, no es guerrera, no es una heroína, no lucha incansablemente, solo se defiende de la vida, pero porque hay amor en su defensa, yo creo que es invencible.

 

CAPITULO 57 DEL TAO TE KING

 

Todo el mundo dice que mi SENTIDO es grande, 

pero que es, como si dijéramos, inútil.

Justamente por ser tan grande, es inútil.

Si fuera útil,

ya habría empequeñecido tiempo ha.

Yo tengo tres tesoros

que aprecio y conservo.

El primero se llama: amor,

el segundo: mesura,

el tercero: no osar encabezar el mundo.

Gracias al amor, ser puede ser valiente,

gracias a la maduración, se puede ser generoso.

Y por no osar encabezar el mundo

se puede estar a la cabeza de las personas perfectas.

pero pretender ser valiente sin amor, 

generoso sin mesura,

y avanzar sin posponerse, 

es morir.

Si luchas con amor,

sales victorioso.

Si hay amor en tu defensa, eres invencible.

El cielo protege a través del amor,

a quien quiere salvar.

 

sustrai hitzak

Imagina ezazue hizkuntzarik ez zen garai bat. Garai aproposa, inondik ere mintzairaren edo mintzatzeko eraren hastapenak, sustraiak sortzen hasteko. Hitzik gabeko garai bat, ama natura eta gure gorputzek orain hitz egiten dugun hizkuntza hau sortzen hasi ziren garaia.

Ama naturako lau elementuak, lau oinarriak, lau buruak zugan leku berezi berezia zuten garai hura.

Zure gorputza naturako elementuak sentitzeko gai da; soinuak sortuz, dardarizoak, eta doinuak…azken finean hizkuntza baten oinarri diren doinu eta soinuak sortzeko gai da gorputza. Elkarrekin komunikatzeko eta hizkuntza baten lehen hastapenak, lehen zantzuak sentitzeko gai da gorputza.

Ama naturak musika bat sortzen du, eta musika hori inguru horretan bizi diren herritarren hizkeran islatzen da.

Harri eta egurrezkoak dira ‘baso-herriak’. Mendi eta basoek zizelkatzen dute basoetako biztanleen izaera. Basajaun da basoetako jauna, baina bertako biztanleak ere basoa dira. Egurrezko izakiek osatzen dute Araizko basoa. Harriz harri eraikitako etxeetan bizi diren izakiak dira; harrizko etxez osatutako herrietan bizi direnak; basoko herrietan…baserrietan.

Basoko izakiek bi ahots entzuten dituzte euren baitan; bi hots, ama naturan burrunba egiten duten bi hots, bihotz.

Euren begietan, ikusten dutenaren isla ageri da ispilu baten gisan. Ikusten dituzten argi eta ilunak. Bi egiak, begiak. Zuen begiek, zuen begiradek ikusten duzuen eta sentitzen duzuen hori erakusten dute.

Basoko izakiak bizirik dauden izakiak dira, arnastu eta hara-hona mugimenduan dabiltzanak

Mugimenduaren eta arnasketaren arteko harremana harreman naturala da. 

Airea arra da, gorputza emea; zerua arra, lurra emea. Hartu eta eman, harreman, konbinazio naturala da. Batak ez du izaterik bestea gabe.

Zuhaitz diren izakiak, baso diren izakiak. Zuhaitza zerua eta lurraren artean. Bere sustraiekin, bere adarrekin. Argia eta ilunaren arteko harreman naturala.

Ideia eta irudi dantza dabil geure baitan, geure gogoan, eta hitzek egiten dute ikusgarri sentitu bai, baina ikusten ez den dantza hori. Naturaz beteriko hitzak dira.

Gure hitzak, gure hizkuntza, euskera, sustraiak naturan sakon erroturik dituen hizkuntza da. Ama natura horrek dar-dar egiten du gure gorputz sentiberan, gure gorputz lasaituan, goxoan, isilean….